sábado, 30 de octubre de 2010

La elevación del fuego crístico.



“El fuego interno (Christos o diosa Kundali) nace en la zona sacra (sagrada) cerca del mundo animal de los primeros chakras y se manifiesta en dos polaridades (Ida y Pingala, luna y sol, la mula y el buey). Desde allí tiene que hacer una peregrinación (la huída) para llegar al perineo o puerta de jade inferior. Luego asciende a través de 33 vértebras, con dificultades especiales en las tres últimas (la vida pública), hasta llegar al Gólgota (el lugar de la calavera). En el camino, el fuego rebota repetidas veces y se puede decir que sufre tres caídas, en las zonas lumbar, dorsal y cervical. Finalmente penetra en el Gólgota donde va a ser crucificado teniendo a la derecha el ladrón bueno (cerebro derecho silencioso) y a la izquierda el ladrón malo (cerebro izquierdo lógico). En el proceso se le coronará con espinas (los doce centros de conciencia en la cabeza, del alfa en lo alto de la frente al omega en la parte baja de la nuca, que al abrirse se sienten como cuchillos). Se le marcará en el pecho donde se estructura el gran triángulo ascendido de Kiristi + Mikha + Mary. Sólo le queda levantar la piedra del sepulcro (abrir de nuevo la fontanela que cuando niños dejaba pasar las percepciones del Espíritu) y de esa manera alcanzará la conciencia de otras dimensiones más elevadas”. 
                                                                                                                                 Miyo- Octubre 2010

lunes, 25 de octubre de 2010

Shakti Kundalini



La Shakti Kundalini es esa fuerza universal que circula también a través del hombre. Se trata de volverse consciente de su movimiento, desatar su tremendo potencial en nuestro ser, a través de las adecuadas prácticas-individualmente o en el amor mágico- y de canalizar su poder rectamente, haciendo ascender ese fuego espiritual por el "sendero de los hombres-dioses", un sutil conducto paralelo a nuestra médula espinal, despertando las facultades psico-físicas y espirituales que duermen en ciertos puntos del trayecto, los centros de conciencia o chacras, hasta alcanzar la cima de la cabeza, donde el cerebro se llena de luz y se producen las bodas místicas de Shiva y Shakti, la consciencia y la energía, en que el ser se disuelve en la Dicha Indescriptible del Vacío, aquello de lo cual nada puede ser dicho.